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The Lost Canvas - Capítulo 112 "Ataúd de Hielo"

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"Ataúd de Hielo" (氷の棺, Ko'ori no hitsugi) es el capítulo número 112 de The Lost Canvas, ubicado en el Volumen 12 de la obra, puesto a la venta el 8 de abril de 2009.

Sinopsis

Dégel liberó a Unity del poder de Poseidón pero la llegada de Pandora les ha arruinado el momento al robarse el Oricalcos frente a ellos.

¡El Oricalcos cae en manos de Pandora! ¡La indignación de Dégel y Unity!

Pandora se ha robado el Oricalcos, que yace en sus manos. Confiada, se ha burlado de esos dos y ha acercado el precioso objeto hasta su boca para provocarlos. El nivel de energía la ha cautivado y es justamente por eso que no puede dejar que un objeto como ese caiga en manos de Athena… Su mirada se ha transformado en un instante, para el terror de Unity que ha comprendido lo que planea hacer. Con un ruido seco, el Oricalcos ha caído al suelo y ha sido resquebrajado por la lanza de Pandora quien ha querido asegurar la victoria. Ahora si se encuentra satisfecha, porque si ella no es capaz de poseer tal poder, el ejército de Athena tampoco. Pero ha sido un acto precipitado e imprudente el que acaba de hacer… Unity le ha increpado que no tiene idea de lo que ha desencadenado… ese objeto concentraba el poder del mismo Poseidón y ahora que se ha dañado… ¡El poder del dios se dispersará!

Ante el asombro de todos, Serafina ha abierto los ojos y un momento después la enorme burbuja de agua ha explotado. La majestuosa armadura de Poseidón ha aparecido de la nada y ha cubierto su cuerpo, reanimándola. El tridente sagrado ha tomado su lugar en su mano derecha y una larga y sublime falda hecha de agua le ha cubierto las piernas. Lo que tanto temía Unity ha sucedido, gracias al poder acumulado en el Oricalcos, una parte del poder de Poseidón ha invadido el cuerpo de su hermana haciendo que el dios regrese a este mundo. Todos se han quedado petrificados en sus lugares, incluso Pandora se mostrado indecisa ante el espectáculo, pero sobre todo debido al tremendo y magnánimo cosmos que proviene de esa mujer. Unity por su cuenta se ha encorvado, derrotado. Las lágrimas le han llenado el rostro y se siente culpable por todo lo que ha pasado. Desde hace mucho tiempo el Oricalcos había estado vertiendo su poder en el cuerpo de su hermana y al resquebrajarlo… el poder de Poseidón que había estado siendo guiado hacia ella comenzó a dispersarse. Ese poder sin control hundirá por completo Atlantis en el fondo del mar, pero además… la superficie también se verá afectada por enormes inundaciones. Habiendo comprendido a plenitud el error que cometió, Pandora ha decidido ponerle un fin a todo el asunto eliminando a la chica. Pero en el momento que se había decidido a atacar, Serafina ha levantado el tridente sagrado, derrotándola tras una fuerte presión con la forma de una gran ola. El cuerpo de Pandora se ha perdido entre el agua y los escombros del templo tras un breve grito de dolor. Todo se ha perdido al final… ese es el poder de un dios y nada lo podrá detener. Unity se ha paralizado por el temor a escasos dos metros de su hermana, esas son las consecuencias de sus deseos al convertirse en Dragón de Mar… esa es su recompensa y ahora será juzgado por la mano de Poseidón… ¡Por la mano de su hermana!

Una parte del techo submarino ha comenzado a caerse detrás del templo y el agua se ha filtrado por las paredes rotas. Detrás de Serafina, una enorme ola se ha formado, dispuesta a sepultar a Unity en el fondo del mar para siempre. Resignado ante su suerte, este se ha arrodillado y cerrado los ojos, pero su amigo ha corrido hacia él para colocarse frente al dios y protegerlo. Toda el agua que fue lanzada hacia ellos ha sido detenida, siendo congelada en el proceso. Dégel se ha convertido en el escudo que le ha permitido vivir pero sus piernas han sido atrapadas por el hielo al congelarse el agua en el piso. Al notar, incrédulo, que no ha perdido la vida, Unity ha visto como el hielo ha formado una protección y como este se ha comenzado a expandir por todo el lugar. Al notar que su amigo se encuentra bien, Dégel le ha preguntado si sabe de algún método para apaciguar a Poseidón, después de todo, él fue Dragón de Mar… Pero la triste realidad es que no la hay. Siendo un dios malévolo, lo único que pueden hacer ellos, como humanos, es esperar a que se calme. Habiendo sellado su suerte, Dégel sólo ha atinado a sonreír. Ahora sabe lo que tiene que hacer para detenerlo y cumplir con su misión… Ha extendido ambos brazos para seguir congelando toda el agua que no ha dejado de llegar, mientras tanto, le ha pedido a Unity que por favor se lleve el Oricalcos al Santuario y se asegure de entregárselo a la diosa Athena. La situación ha llegado a su estado más crítico y Dégel ha decidido sacrificarse para que su ideal sea cumplido, siendo él, el único con el poder de sacarlos del problema en el que están. Pero Unity se ha negado a abandonarlo y le ha pedido con una mirada de súplica que no lo haga… El agua ha continuado llegando con más presión y Dégel ha tenido que aumentar su cosmos para seguir congelándolo todo. Él detendrá la inundación al igual que a la señorita Serafina, pero necesita que por esta ocasión lo comprenda… ¡El Oricalcos es una pieza esencial para la salvación de la Tierra, que influirá directamente en la Guerra Santa! Y no puede permitir que su poder desaparezca en el fondo del mara al igual que no puede permitir que el sacrificio de Kardia haya sido en vano… y mucho menos… se perdonaría que su amigo muriera en ese lugar. Le ha pedido que por favor cumpla con sus deseos y, ¡corra con todas sus fuerzas! ¡Que regrese a la Tierra y que viva! Ahora lo deja en sus manos… Con lágrimas en los ojos, Unity ha tomado el Oricalcos y se ha dado media vuelta. Muy a su pesar, ha comprendido que la única manera de honrar el sacrificio de su amigo es vivir… Sin voltear a verlo por última vez, se ha dirigido a toda prisa hacia la salida del templo para cumplir con el deseo de esa persona, que lo dio todo por él…

Una enorme ola de más de diez metros de altura se ha formado detrás del templo, lista para entrar y arrasar con todo. Dégel sabe que ese el final, pero a costa de su vida, sellará el poder de Poseidón que se ha desprendió del Oricalcos. Todo el salón se ha llenado de agua y hielo, el poder de Acuario se ha expandido tratando de congelarlo todo pero Serafina no se ha visto afectada por el momento. Dégel la ha mirado con mucha tristeza y le ha comentado que debió ser muy duro para ella… sola, todo ese tiempo… viendo como su hermano se hundía en la indecisión debido a su muerte. Pero ahora podrán protegerlo juntos y también a Bluegard. La ola ha llegado hacia ellos pero ha caído lentamente debido al poder congelante. Serafina se ha colocado frente a Dégel pero para su sorpresa, este le ha tomado la cara con sus manos. Por un segundo, ha salido del trance en el que se encontraba y ha pensado en su hermano. Ella estará observando a esa Tierra congelada a través de los ojos del Cisne, el ave que conectará a la Tierra con la paz. Momentos después, el agua ha sepultado el templo principal por completo produciéndose una gran explosión. Todo se ha congelado formando enormes bloques de hielo que han sobrepasado dos veces el alto del templo de Poseidón. Ese es el enorme ataúd de hielo donde Dégel y Serafina dormirán por toda la eternidad protegiendo a Bluegard y a la Tierra desde ahora…

Personajes

Técnicas

Objetos

Lugares

Fuente

Blog de Saint Seiya: The Lost Canvas 112

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