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"Pandora" (パンドラ, Pandora) es el capítulo número 46 de The Lost Canvas, ubicado en el Volumen 6 de la obra, puesto a la venta 8 de noviembre de 2007.

Sinopsis Editar

Pandora hace su entrada como toda una reina y procede a descender del carruaje con mucha gracia portando una gran lanza de tres puntas, parecida a un tridente, llevando un vestido negro que hace juego con el cielo y un brazalete en forma de serpiente que desliza hasta uno de sus dedos. Tenma la observa boquiabierto y se pregunta quién podrá ser. Sin perder el tiempo Pandora procede a atacarlo con su lanza de cual salen números rayos de energía, como si se los hubiera robado al cielo en un día de tormenta; el terrible ataque a dejado maltrecho a Pegaso quién cae de rodillas frente a su diosa. Aldebarán observa la escena impotente, sin poder ayudar. La recién llegada voltea hacia su señor Hades y le pide que por favor suba al carruaje para que puedan irse de aquel lugar, mientras que este la mira indiferente, como si no se hubieran dirigido a él. El Patriarca rompe su silencio y reconoce a la mujer como Pandora y procede a contar lo que sabe sobre ella ante la mirada interrogadora de Aldebarán. Pandora es la mujer que abrió la caja sagrada dejando escapar todos los males sobre el mundo y es la que administra y controla las tropas del reino de los muertos al costado de su rey. La mujer interesada por el relato del anciano maestro le sonríe y lo reconoce como un sobreviviente de la anterior guerra santa y le hace ver que en esta era ya encontró a su dios quien está parado a su costado. Que es como dice, su alma siempre permanece al lado de su señor Hades ya que desde los tiempo mitológicos es la encargada de ser la hermana mayor del receptáculo de su futuro rey para poder vigilarlo desde cerca y protegerlo, tal es su misión y la razón de su existencia; pero… en esta vida sucedió algo que no esperaba y un obstáculo se puso de por medio…

Alone la mira de reojo con curiosidad, Tenma cierra sus dientes amenazadoramente y Sasha quién se ha sentido aludida por los comentarios de su enemiga, se para con firmeza sosteniendo su báculo sagrado y mirándola desafiante. Pandora la observa detenidamente y reconoce en ella a la diosa que nació de la cabeza de Zeus pero que no es más que una chiquilla insignificante. Sasha le responde que no recuerda haberse comportado irrespetuosamente como para que la llamará de esa manera. Pandora se molesta por su respuesta y le dice a Athena que es una chiquilla descarada. Dándole la espalda a su señor Hades, procede a caminar hacia ella. El Patriarca le grita preocupado qué es lo que intenta hacer y que será mejor que se detenga. Dirigiéndose a todos los presentes, Sasha les dice todo está bien y les pide que por favor no interfieran, que desde hace tiempo quería tener una conversación cara a cara con esa persona.

Las dos mujeres se encuentran por fin, a pocos centímetros de distancia la de la otra, y proceden a examinarse detenidamente sin atreverse a hablar. Pandora rompe el silencio una vez más y le dice que a pesar de ser una diosa creció en el vientre de un humano y ahora vive como tal, que está convencida que ella se reencarnó en el cuerpo de la hermana del humano Alone, sólo para supervisar al joven que se convertiría en el cuerpo de su señor Hades. Que se rebajó para vigilar algo que no le concierne, viviendo una vida miserable e indigna, y que todo lo que intentó hacer le resulta algo despreciable. Sasha se ha sentido herida por los comentarios ofensivos que le acaban de dirigir y para no quedarse callada le responde que en ningún momento ha pensado que nacer como un humano haya significado rebajarse, que de haber despertado como Athena, no hubiera vivido esos maravillosos momentos en compañía de su hermano Alone y de Tenma. Pandora agacha la mirada pensativa y le dice que por fin entiende todo, que su intención desde un principio era confundir el corazón de su señor Hades pero que su estrategia no dio resultado. Sasha se entristece un poco, ella nunca quiso confundir el corazón de nadie, lo que ella desea sinceramente es poder vivir una vida normal en compañía de su hermano y de Tenma y se lo dice a Pandora, pero es como si le hablara a una pared. Esta última se enfurece enérgicamente ante tal respuesta y procede a levantar su mano contra ella.

El fuerte golpe que Pandora le lanzó fue detenido por Tenma, este se puso delante de Sasha recibiendo el manotazo con un lado de la cara, haciendo que su vincha saliera volando. Tenma la mira riéndose sin hacer mucho ruido y le dice que es una pena pero falló; Pandora lo mira con odio dispuesta a atacarlo también cuando una potente voz se escucha detrás de ella. Hades ha levantado la voz y ha dicho que es suficiente, que ese lugar ya no le interesa más y que es hora de regresar al castillo. Pandora lo mira sumisa, mientras Cat Sith no comprende la decisión de su señor pero asustado comienza a preparar el carruaje. El buen humor que tenía Alone se rompió desde que llegó Pandora, ahora se encuentra frió, sumamente distante y se dispone a marcharse del Santuario después de la reunión que acaba de tener con su hermana y su ex mejor amigo, porque ahora, lo que quería saber ya lo comprobó y ya no tiene deseos de seguir allí. Sasha y Tenma lo miran boquiabiertos y este último le grita a su ex amigo que no se vaya aun y ante la mirada atónita de Pandora se dirige a toda velocidad hacia él.

Hades ataca a Tenma con su poder y lo hace caer de espaldas contra el duro piso del templo y un segundo después se pone frente a él, a tan sólo unos centímetros de su rostro para susurrarle que ya debería de entenderlo, que ni su voz ni sus golpes tienen efecto en él; y dicho esto se separa de Pegaso para elevarse unos metros en el aire. Dirigiéndose a Athena, al Patriarca y a los caballeros dorados, les pide que regresen al Santuario y le comuniquen a toda la humanidad su mensaje; que él, el emperador Hades, le ofrecerá una pintura al mundo entero. Tenma le pregunta qué es lo que quiere decir con eso y para su asombro el cielo comienza a cambiar. Las nubes han desaparecido para dar paso a una gran pintura que abarca gran parte del firmamento, en esta, están dibujados un sinfín de ángeles que representan a los humanos en la tierra. Pegaso mira incrédulo la escena de cómo cielo se ha transformado en una enorme pintura. Alone los mira sonriente y les comunica que esa pintura se llama ´´Lost Canvas´´ y que cuando esté terminada, toda vida sobre la tierra desaparecerá.

Personajes Editar

Fuente Editar

Blog de Saint Seiya: The Lost Canvas 46