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The Lost Canvas - Capítulo 48 "Sombra"

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"Sombra" (影, Kage) es el capítulo número 48 de The Lost Canvas, ubicado en el Volumen 6 de la obra, puesto a la venta 8 de noviembre de 2007.

Sinopsis

Santuario:

Han pasado tres días desde el ataque de Alone y las obras de reconstrucción del Santuario están avanzando. Solados, aprendices y caballeros colaboran con la causa para terminar lo antes posible, porque desde que el Lost Canvas apareció en el cielo, las prioridades han cambiado radicalmente para todos. Tenma está sentado sobre unos escombros con una mano en su mentón, completamente distraído y con cierta nostalgia. No porta su armadura sagrada –no es necesario- y piensa en el futuro de la guerra santa, en que una vez la pintura de Alone sea terminada, todas las vidas en el mundo desaparecerán... La escena delante suyo no es muy alentadora, muchos lugares quedaron destruidos y no hay mucho tiempo para repararlos. Un fuerte golpe en la cabeza llegado de la nada saca a Tenma de su ensimismamiento y adolorido voltea para ver quién fue el canalla. Dohko de Libra (con el torso descubierto, pero la parte inferior de su armadura puesta) le dice a Tenma que es un tonto y que ya deje de estar deprimido, que en vez de estar perdiendo el tiempo debería moverse y ayudarlo. Dohko sostiene en uno de sus hombros una enorme columna que tiene que transportar para ayudar con las reparaciones y fue con esta que le pegó a Tenma, quien sigue sobándose la cabeza y le dice que ya va, y que es un pesado. Dohko comienza a avanzar con Tenma a unos metros detrás con un aire medio bobo, le dice que creyó que había muerto cuando fueron a Italia y fue una gran sorpresa que regresara, que es increíble que esté ahora con él después de recibir el ataque de Hades y que además pudo ir y regresar de la Tierra Sellada… No hay nada que hacer, es realmente sorprendente y lo más curioso es que regresó a salvo. Dohko continúa su camino y compone una mueca chistosa cuando lo mira de reojo. Este último lo ha escuchado con atención pero mirando al piso con algo de tristeza se ha negado a contestar. A medio camino recoge una pequeña columna del piso y lo pone sobre su hombro para que Dohko no le vuelva a llamar la atención y levantando la mirada suelta todo su pesar. Le cuenta a su maestro que a pesar de todo lo que vivió, él fue el único es salir intacto y ahora Siyphus ha sido derrotado al regresarle Hades su propia flecha. Tenma le cuenta que hace tiempo había visto a Sisyphus, pero nunca tuvo la oportunidad de hablar con él y que le gustaría hacerlo ahora pero aún no ha abierto los ojos. La conversación ha hecho que ambos se detengan sin darse cuenta y Dohko le cuenta –triste también- que escuchó del Patriarca que el ataque de Hades hacia Sagitario fue dirigido para dañar su alma y que probablemente esa sea la razón por la que no puede despertar. Tenma trata de ocultar su estado de ánimo, pero tiene una serie de sentimientos que no logra manejar: la rabia, la tristeza, la impotencia, la melancolía, la frustración, etc… piensa en el poder que ahora posee Alone, en el poder que posee Hades… Piensa también en Sisyphus, uno de los caballeros más fieles a Athena y ahora inconsciente; y si la situación no cambia es probable que nunca más llegué a despertar y aún si lograra recuperar la conciencia, probablemente le sería difícil restaurar el cosmos que ha perdido como caballero…

Tenma ha dejado caer la columna que llevaba para sorpresa de Dohko. Los sentimientos le nublan el pensar y ya no puede soportarlo, le dice a su maestro que lo siente, pero que necesita saberlo… que todo lo que Alone es capaz de hacer ahora lo mortifica, las cosas terribles que les hizo a las personas del Santuario… la herida que le provocó a Sisyphus… no vaciló en su intento de matar a su hermana Sasha y dijo también que quería destruir el mundo. Pero Alone no era así… ¿¡Cómo es posible que su amigo se haya convertido en Hades?! El dolor causado por los recuerdos de Alone hacen que Tenma tenga que apoyarse contra un muro y no puede evitar que sus ojos se llenen de lágrimas. Desolado, Dohko le dice que es lamentable lo que está ocurriendo, que él también le había llegado a tomar aprecio a su amigo pero que ya no puede seguir buscándole excusas por sus actos. Y probablemente a estas alturas, para todas las personas, debe representar la más gran amenaza para la humanidad, que tienen que detener cuanto antes. Dohko le lanza una sonrisa llena de ánimos a y le dice que sin embargo, no le gustaría que deje de sentir esa amistad tan grande y pura hacia él, que aunque se contradiga un poco con eso, hace años escuchó que Sisyphus había hablado de un niño que encontró mientras buscaba a la joven Athena, que tenía una gran amistad por su camarada. Recordando las palabras de Sagitario y pensando un poco en el relato, piensa que es muy probable que los niños de la historia hayan sido ellos dos: Alone y Tenma. Este lo mira atónito pero sigue escuchándolo como hipnotizado por la voz de su maestro que continua narrándole los que escuchó tiempo atrás. Sisyphus había evocado los bonitos días que habían pasado los dos; además, están las palabras de Asmita que dijo algo sobre el misterioso lazo que los une desde los tiempos mitológicos, y que ese lazo podría influir en el resultado de la guerra santa. Y es por esa razón que le pide que continúe hacia adelante, guardando siempre esa lazo de amistad en el fondo de su corazón. La sonrisa ha regresado al maltrecho rostro de Pegaso, mirando con aparente dicha –posiblemente forzada- hacia Dohko, le dice que no tenía que decírselo para que sea así, que de todas maneras, él no es de esas personas que se dejan vencer fácilmente.

La conversación terminada, escuchan una voz a lo lejos llamándolos y unos momentos después Teneo aparece frente a ellos para pedirles de parte de su maestro Aldebarán que los ayuden a limpiar las ruinas del templo. El muchacho ha llegado lo más rápido que ha podido con una enorme columna en cada hombro y encima de estas, un gran pedazo de pared. Tenma no puede evitar verlo con incomodidad, porque a diferencia de él, sólo está llevando una pequeña columna y sin querer lo ha dejado mal. Haciéndose el loco, Tenma le dice que lo va a ayudar y que le muestre a donde tiene que ir. Saro se les une y los tres se van en dirección a uno de los templos que han quedado en ruinas riéndose y bromeando. Dohko los ve marcharse sonrientes, no sabe si el buen humor que Tenma está demostrando es fingido o no, pero en todo caso lo hace con mucha naturalidad. EL camino es largo y lo más probable es que el destino haga que Pegaso y Hades se encuentren de nuevo, lamentablemente es una vía difícil que se abre frente a él.

Castillo de Hades:

Pandora y Cat Sith pasean por uno de los grandes corredores, el espectro le pregunta inocentemente por qué el señor Hades se aventuró solo al Santuario pero no obtiene respuesta. Pandora se encuentra tan mortificada y confundida por la situación que está totalmente distraída, trata de pensar cuales son los motivos por los que su señor actúa de esa manera. Ella sabe que la voluntad y el poder de Hades aumentan con cada día que pasa, sin embargo no puede dejar de sentir una sensación extraña viniendo de él. De repente Cat Sith se pone en alerta, el pelo se le eriza y se pone en cuatro patas con un felino perturbado que ha sentido el peligro acercarse. El ambiente se torna pesado y frene a ellos dos figuras se materializan flotando en el aire.

Los dioses de la muerte y del sueño, Tanathos e Hypnos han aparecido frente a Pandora que nerviosa no logra más que balbucear algunos sonidos ininteligibles. Cat Sith ante las presencia de los recién llegados ha decidido huir para esconderse en algún lugar. Hypnos le dice a Pandora con un tono severo que es muy suave en su actuar. Ella cae de rodillas y trata de encontrar las palabras adecuadas para defenderse pero no logra decir nada. Levantando la mirada con algo de miedo les pregunta el motivo por el cual los dioses del sueño y de la muerte han llegado a un lugar como ese. Les afirma que no era necesario que vinieran personalmente, que todo está bajo control y no hay nada de qué preocuparse. Tanathos la manda callar de un grito y le dice que pese a que ellos prepararon el escenario cuidadosamente, no conocen el siguiente paso que tomará el Santuario. Pandora lo interrumpe y balbuceando le insiste que eso no tiene importancia porque ella jamás lo permitirá. Esta vez Tanathos no deja pasar por alto la impertinencia de Pandora y la castiga enviándole una tremenda descarga de energía que le atraviesa el cuerpo haciéndola caer. Los dioses gemelos le informan que si no es capaza de manejar la situación, el señor Hades no podrá concentrarse para completar el Lost Canvas, así que deben procurar no molestarlo. Ellos personalmente le han preparado un estudio especial así que es importante que ella se ocupe de él y no lo deje salir solo de nuevo. Durante ese periodo deberá eliminar el origen de las dudas del corazón del señor Hades, porque de no ser así, ella sufrirá el castigo de ellos. Una terrible luz inunda el lugar y ambos dioses desaparecen dejando a Pandora en el suelo, molesta, perturbada y con una par de lágrimas deslizándose por sus mejillas.Con gran energía se pone en pie maldiciendo el nombre de Athena pero más que eso, aborrece la impureza que existe en el fondo del corazón del señor Hades. Sabe que la culpa de esta impureza también es obra de la presencia de Pegaso. Así que dando una orden a todo pulmón, llama a sus asesinos para que vayan y maten a Tenma de Pegaso, que extingan su alma para que nunca más pueda regresar a la vida. Frente a ella, dos nuevos espectros aparecen.

Personajes

Lugares

Fuente

Blog de Saint Seiya: The Lost Canvas 48

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