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The Lost Canvas - Capítulo 91 "La tenacidad del guerrero"

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"La tenacidad del guerrero" (戦士の執念, Tenshi no shūnen) es el capítulo número 91 de The Lost Canvas, ubicado en el Volumen 11 de la obra, puesto a la venta el 7 de noviembre de 2008.

Sinopsis

El ejército de Athena espera las órdenes para poder atacar el Castillo de Hades. Hakurei se ha encontrado con el dios del Sueño Hypnos al interior, quien ha capturado y derrotado a sus pupilos Shion y Yuzuriha. Guiado por el rencor que le tiene al dios, Hakurei está dispuesto a librar la última de las batallas.

¡Sus dos amados pupilos heridos, súbitamente caen de las alturas cubiertos de sangre! ¡En su pecho vive la humillación de la anterior Guerra Santa y hoy su tenacidad estará a prueba!

Con un gran grito de desesperación, Hakurei ha llamado tanto a Shion como a Yuzuriha. Los pobres se han estrellado contra el suelo, llenos de heridas, inconscientes y maltrechos. Desafiante y divertido, Hypnos le dice que fue imprudencia la de esos dos insolentes el irrumpir al interior de la barrera del Castillo, en especial al de aquel sujeto Aries, que al parecer perseguía el mismo ideal que él. La atmósfera es pesada, el cuerpo dañado de Shion ha comenzado a moverse, poco a poco ha comenzado a recobrar el conocimiento. Su maestro se sorprende al verlo reaccionar y le grita que es un ¡¡idiota!! Que a pesar de que le dio la orden claramente a Sísifo para que esperen sus instrucciones… ¡¿por qué lo hizo?! Shion enojado, se ha puesto de pie y le respondido que él es el idiota, siempre actuando sólo para su propia conveniencia… incluso en un momento así actuó de forma precipitada. Él también dejó Jamir hace varios años y lo hizo como un caballero, pero… ¡¡Por qué no le preguntó si quería morir a su lado!! Esta última frase la ha salido con toda su desesperación y sufrimiento, al final, lo único que quería era tener la oportunidad de luchar junto a su maestro, que le brindaran la oportunidad de poder elegir y morir a su lado si fuera necesario. Yuzuriha ha recobrado el conocimiento también y ha asentido a las palabras del “joven” Shion. La escena ha sido en extremo conmovedora, el maestro les ha puesto una mano en la cabeza de cada uno y los ha llamado “niños tontos”, porque ese no es su propósito en la vida, ellos tienen que vivir y continuar.

Un poco más allá, Hypnos no ha podido evitar aplaudirlo por esas palabras, parte en burla parte porque acepta sus palabras y les dice a ellos, humanos, que pueden llegar a ser seres fascinantes. Por otro lado, es patético también. Ellos, cuyo poder es arrebatado debido a la barrera y aún así… esos dos han decidido pelear por él. Porque si así lo han decido… él cumplirá con sus deseos y los eliminará a todos juntos. Su poderoso cosmos se ha extendido por el salón haciéndolo desaparecer, el suelo ha desaparecido, el Castillo, todo… Sus cuerpos han sido trasladados a otro lugar, en pleno aire frente a unas gélidas montañas. Esta es la técnica de Hypnos: ¡Encounter Another Field! ¡Donde los sueños que les brinda son fantasías que se convierten en realidad!

Los cuerpos de los guerreros han comenzado a caer, el poder del dios le ha dado la sensación de estar a una altitud de diez mil metros. La caída ha parecido eterna, y al final, sus pesados cuerpos se han estrellado después de varios segundos de agonía. El impacto ha sido catastrófico y al despertar se han hallado en el medio del salón. Con los ojos cerrados por la poca resistencia que les brindan, Hypnos los ha calificado de “frágiles” con un tono despectivo. Hakurei se ha puesto en pie con algo de dificultad, el dolor no existe, sólo su valor y su determinación. Irritado y ansioso por luchar, le responde al dios que lo último que ellos podrían ser, es ser frágiles. A pesar de la tensión proveniente del humano, el dios no ha dejado de mostrarse tranquilo, la confianza siempre al tope, no tiene nada que temer sobre de ese anciano… que sólo continúa viviendo para poder vengarse por la anterior Guerra Santa, porque sin importar cuantas veces fuerce su cuerpo y su mente con esa tenacidad que dice llevar, no podrá proteger a sus seres queridos de un dios… ¡¡Frente al arrollador poder de un dios como él!!

Hypnos se ha elevado por los aires, su aplastante cosmos se ha vuelto a extender por todo el lugar, el techo del salón ha desaparecido dando paso a un hermoso cielo estrellado. Con los brazos extendidos hacia arriba, ha creado una gigantesca bola, una esfera de unos veinte metros de diámetro, una roca… no, un enorme meteorito fabricado con su poder. La expresión del maestro se ha tornado inestable, el horror, la duda y el miedo han ocupado el espacio donde estaba toda su determinación. El dios ha levantado una de sus manos como advertencia de que está a punto de atacar, pero antes le comenta que si desea que muestre indulgencia por sus discípulos dejándolos ir, lo podría hacer… Desde el inicio, él ha mostrado su descontento por los conflictos innecesarios aunque el señor Hades buscara la manera de terminar con sus insignificantes vidas… ¡Pero si en verdad desea salvar a sus discípulos, tendrá que reverenciarlo! ¡Abandonar esa espada, a sus pupilos y rendirse hasta que la Tierra sea restablecida en la dirección que la voluntad de señor hades elija!

El guerrero no está dispuesto a darse por vencido, a pesar de la situación, el tiene una promesa que cumplir con su hermano y no bajará los brazos, aunque sea un dios, aunque el mundo se le venga encima, cumplirá el su último de sus deseos, con el deseo y la voluntad de su hermano menor… y vencerá. Justo en ese momento, Shion se ha levantado y lo ha tomado por el brazo diciéndole que sellar a los dioses gemelos ha sido la voluntad de los guerreros de la anterior Guerra Santa, y esa es la carga que él ha estado llevando durante todo ese tiempo… y por eso no se puede rendir, por qué si no, ¡Donde quedaría su motivo para seguir viviendo!

Sorprendido, Hakurei lo ha escuchado perplejo sin saber cómo responderle. Por su parte, Yuzuriha también sea puesto de pie, decidida y valiente le ha dicho que el joven Shion tiene razón… porque hasta ese día, él les ha enseñado sobre el corazón del guerrero y antes de ser un obstáculo… ¡¡Preferirían morir!! Esta última frase la han pronunciado ambos al mismo tiempo colocándose frente a su maestro para protegerlo. Sus cuerpos están al límite de sus fuerzas y sus heridas cubren el integro de sus maltrechos cuerpos, pero no lo abandonarán y vencerán, porque huir no es una alternativa, preferirían quedarse y sacrificar sus vidas a dejarlo a sólo. Hakurei los ha escuchado con seriedad, no les ha respondido porque esta vez lo ha comprendido y les dejará la opción de elegir.

Satisfecho, Hypnos le comenta que el corazón de sus discípulos tomó la decisión por lo que morirán juntos. El enorme meteorito ha sido lanzado por el dios. Su poder es enorme, alrededor de la bola, el fuego se ha acumulado y está a punto de chocar contra los humanos. El maestro se encuentra fuera de sí, no puede ser el final, no dejará que más vidas se sacrifiquen frente a él. Lleno de ira, su poder se ha elevado de una manera increíble recibiendo el meteorito con la palma de sus manos. Un atónito Shion, no ha podido salir de su asombro al ver como su maestro ha contenido semejante poder. Hakurei ha sacado la cara por tus sus camaradas que perdieron la vida, su cosmos se ha incrementado a un nivel superior, el ataque del dios ha sido rechazado y la enorme esfera se ha desintegrado en sus palmas tras una espectacular explosión y ha regado sus pequeños pedazos como lluvia, por el salón central del Castillo. Todos están sorprendidos, sus discípulos boquiabiertos no dan crédito a sus ojos, mientras que Hypnos lo observa con curiosidad. Hakurei no ha salido de su trance, enojado como nunca antes, se encuentra cubierto por su propia energía. La batalla no ha terminado y le pregunta tanto a sus discípulos como a Hypnos que a dónde quieren llegar con todas esa reclamaciones… ¡Desde un principio no tenía la intención de retroceder! ¡¡Ni de dejar que ninguno de ellos muriera!!

Debido a la presión de hace unos momentos, los vendajes que llevaba en el abdomen se han roto dejando al descubierto una profunda herida en el costado. La sangre ha comenzado a chorrearle y un asustado Shion le ha dicho que eso que tiene allí es ¡Kagebara*! Ha sido suficiente, Hakurei ya no está dispuesto a discutir, les ha gritado “¡¡mocosos!!” ha esos dos y les ha dicho que tiene toda la vida por delante y no deberían ser impertinentes al busca acelerar la muerte. Su cosmos se encuentra al máximo, su poder emana de su cuerpo arropándolo con su propia energía, la última de las técnicas está a punto de ser invocada y las almas están a punto de aparecer gracias al Sekishiki. Sin voltear a verlos, sus últimas palabras para ellos son que si desean arriesgar sus vidas… ¡¡Mejor vivan y alcancen un futuro que valga la pena!!

¡La tenacidad del guerrero, ahora es el momento…!

  • Kagebara: Seppuku o Harakiri “sombra de estomago”. Luego de que la persona realiza el Seppuku (ritual de suicidio mediante una cortada horizontal sobre el vientre), esconde su herida bajo sus propias vestimentas.

Personajes

Técnicas

Fuente

Blog de Saint Seiya: The Lost Canvas 91

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